El sacerdote Domingo Martín proclama las fiestas del Corpus en El Cubo de Don Sancho con un divertido pregón
El Cubo de Don Sancho ha vivido este sábado uno de los momentos más emotivos de sus fiestas del Corpus 2026. El sacerdote Domingo Martín, quien fue párroco de la localidad hace 60 años, ha protagonizado el acto central de las celebraciones ante unos vecinos que le han aclamado con gran cariño. A sus 90 años, el religioso ha regresado al municipio para reencontrarse con la generación que creció bajo su tutela pastoral y social.
Las fiestas, que han comenzado el pasado miércoles, han tenido en este pregón su punto álgido. El alcalde del municipio, Domiciano Morales, ha ejercido de presentador en un acto que ha contado con la presencia de los alcaldes de Cipérez, Buenamadre, Pelayo, Boada y Martín de Yeltes, así como del diputado comarcal del PSOE y alcalde de Pereña de la Ribera, Luis Rodríguez. "Es bueno que lo llevemos bien entre pueblos, porque siempre aprendemos unos de otros y esta colaboración ahora en la España vaciada que se dice, pues, es muy importante", ha destacado el regidor al inicio de su intervención.
Morales ha recordado la inmensa labor que ha realizado el sacerdote durante su estancia entre 1966 y 1972. "Hizo una labor social extraordinaria para los jóvenes, para los niños y para los mayores", ha subrayado el alcalde, recordando cómo el párroco impulsó espacios vitales para el municipio como el Teleclub y el gimnasio. "Nos enseñó a jugar al ping pong, al futbolín, al billar, todos esos juegos recreativos que en aquella época, pues en los ayuntamientos era difícil", ha añadido.
El impacto de don Domingo en la juventud de la época ha sido profundo. El regidor ha rememorado cómo los vecinos se reunían en el salón parroquial para ver hitos históricos como la llegada del Apolo 8 a la Luna, o cómo el sacerdote instalaba altavoces en la iglesia para que las homilías se escucharan en todo el pueblo. "Fue un cura además muy innovador, muy moderno, en aquella época", ha señalado Morales, recordando también sus paseos grabando a las vecinas con un magnetofón de bobina abierta o sus viajes con los monaguillos en su coche, un Citroën 2CV al que llamaba cariñosamente "jabonero".
Intervención de Domingo Martín
Por su parte, Domingo Martín ha tomado la palabra visiblemente emocionado para dirigirse a las autoridades, peñas, niños, jóvenes y ancianos. "Me siento muy honrado de ser invitado a compartir con vosotros la alegría de estas fiestas del Corpus Christi", ha expresado el sacerdote. En su intervención, ha recordado su partida del pueblo haciendo alusión a una conocida canción: ‘Cuando salí de Cuba dejé prendido mi corazón’.
El antiguo párroco ha tenido un recuerdo especial para "aquellos valientes padres de familia que en plena juventud tuvieron que dejar este mundo rodeados de sus esposas y de sus pequeños hijos", y ha querido transmitir a los vecinos tres deseos inspirados en el papa Francisco. Ha pedido a los asistentes que sigan siendo respetuosos usando la expresión "por favor", que utilicen la palabra "perdón" porque "todos somos pecadores, todos cometemos errores", y que nunca olviden dar las "gracias". Asimismo, ha aprovechado para pedir disculpas "por todo lo que no hice debidamente los años que estuve aquí".
Haciendo gala de su buen humor, don Domingo ha cerrado su intervención recordando una inocentada que gastó al pueblo un 28 de diciembre, cuando anunció por los altavoces que llegaba el veterinario para vacunar los perros, y no resultó tal llegada, desatando las risas de los presentes (intervención íntegra en el vídeo de la noticia).
Tras la intervención, el alcalde le ha hecho entrega de una placa conmemorativa en agradecimiento por su esfuerzo al viajar hasta la localidad.